Soy Mar Amaral
Déjame contarte porqué hago lo que hago
Es un privilegio poder sentarme cada día en una habitación con otro ser humano y compartir con ella o él su alegría, su dolor, su confusión, sus éxitos, su cambio, sus descubrimientos o su creatividad frente a los retos.
Lágrimas, risas, alivio, asombro. Vida.
Desafío a mis clientes a abrirse al cambio, al aprendizaje y al crecimiento, y a aumentar su conciencia sobre sus procesos de sentir y pensar, sus patrones de funcionamiento y su relación con los demás.
Me acerco a la terapia con optimismo, curiosidad y una profunda empatía porque sé que, en el fondo, nada de lo humano me es ajeno.
Veo el consultorio como un espacio sagrado donde se construyen conversaciones poderosas que cambian, y donde uno puede ser verdaderamente uno mismo.
Me siento muy afortunado que proporcionar este espacio y este tiempo a los demás se haya convertido en mi misión en la vida.
Una es más auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma.
Agrado