Mi filosofía

La filosofía por detrás de mi trabajo terapéutico se inspira en el kintsugi.

El kintsugi es el arte japonés de reparar cosas rotas, como la porcelana, pegando los fragmentos con oro. La idea detrás es que no importa cuán severamente destrozado esté el objeto, siempre se puede revivir. Nuestras fracturas son de oro.

El kintsugi inspira mi trabajo terapéutico porque me recuerda que no importa cuán reventados estemos por la vida porque podemos siempre volver a juntar nuestras piezas, y al hacerlo, convertirnos en una pieza inestimable.

Nuestras heridas y cicatrizes son nuestra singularidad, nuestra sabiduría, nuestro mapa de cómo nos ajustamos creativamente a una existencia siempre cambiante y de cómo superamos los desafíos que nos impone.

Mi logotipo (arriba) es una representación artística del arte del kintsugi.

Hay una grieta en todo. Así es como entra la luz.

Leonard Cohen